La conciencia humana se encontraría en el campo electromagnético del cerebro

Los autores Lic. Andrés Ignacio Nieva y el Dr. A. Javier Álvarez Martínez en su obra «Acupuntura Energética» Tomo I, lección III hicieron una explicación modelo, de como se originan los meridianos de acupuntura a través de la interacción de lo que ellos llamaron Núcleos. Estos Núcleos, conocidos por una red conocida en Medicina China como «Vasos Maravillosos», «Vasos Curisoso» o «Vasos Extraordinarios» se comportan (según ellos) como un modelo de campos electromagnético, teniendo dos grandes polos y el resto de pequeños polos o núcleos que brindan sostén para una circulación eléctrica acorde al correcto funcionamiento de la fisiología. Este campo eletromagnético (CEM) se expresa en el recorrido clásico de los meridianos de acupuntura. Una aguja insertada, no solo genera una diferencia de potencial a través de la modificación de la presión y el volumen, sino que al ser metálica, genera una conducción mayor de la energía. Este modelo, es el modelo de base de desarrollo para la fisiología comparada que estos autores han desarrollado con atino, pues cada nuevo descubrimiento de la ciencia occidental, va confirmando los pasos teóricos, que surgen del estudio de la fisiología occidental, la biofísica y la medicina clásica China. Este artículo expone la dualidad Qì y Xuè, tomando a Qì como una fuente de energía y Xuè como la materia involucrada que interactúa con la energía. Este dualismo, es la base de la vida.

El artículo

La energía electromagnética en el cerebro le permite a la materia cerebral crear nuestra conciencia y nuestra habilidad para estar conscientes y pensar. Es decir, la conciencia humana no se encontraría en nuestro cerebro, sino en el campo electromagnético del órgano. Este es el hallazgo de la nueva teoría desarrollada por el Profesor Johnjoe McFadden de la Universidad de Surrey (Reino Unido).

El trabajo publicado el pasado 22 de Septiembre del 2020 en la revista Neuroscience of Consciousness se informa que esta energía, que puede ser detectada mediante un electroencefalograma y magnetoencefalografía, podría ser el verdadero núcleo de la conciencia, donde se ubican los pensamientos y los procesos mentales.

La teoría está basada en un hecho científico: cuando las neuronas en el cerebro y en el sistema nervioso se activan, ellas no sólo envían la señal eléctrica común a través de las fibras axónicas, sino que también envían pulsos de energía electromagnética al tejido circundante. Dicha energía no había sido tenida en cuenta previamente, aunque lleva la misma información que recorre los nervios, al ser una onda de energía inmaterial, más que un flujo de iones que van para afuera y para adentro de los nervios.

McFadden, describe su hipótesis como la teoría del campo de información electromagnética consciente (CEMI por sus siglas en inglés -Conscious Electromagnetic Information), propone que la conciencia es información casualmente activa, físicamente integrada y codificada en el campo electromagnético del cerebro. En contraparte del procesamiento neuronal y computacional, que sucede principalmente en el tiempo, la teoría CEMI señala que la conciencia está arraigada en una estructura íntegramente física, mensurable y susceptible a modificaciones artificiales y pruebas experimentales. Plantea un dualismo científico basado en una distinción entre materia y energía, más que entre materia y espíritu.

Un aspecto clave de la conciencia, es que ésta representa información unida o integrada, por lo que despierta la convicción de que el sustrato físico de la conciencia debe ser capaz de codificar información integrada en el cerebro. Como aseveraba el físico Ralph Landauer, “la información es física” por lo que la información integrada debe estar físicamente integrada. Este artículo muestra que sólo los campos de energía son capaces de integrar información en el espacio más que en el tiempo. Se describe cómo la teoría del campo del CEMI da cuenta de la mayoría de las características observadas de la conciencia, apoyándose en resultados experimentales para su teoría.

Fuente: https://neurosciencenews.com/electromagnetic-consciousness-17191/

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